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El sistema de flujo y reflujo se instala sobre el suelo natural. El terreno se nivela, creando una superficie plana. Seguidamente se cubre con una lámina de plástico. Sobre la lámina se instala un sistema de tubos de drenaje que se conecta a un registro de regulación fuera del picadero. Sobre este sistema de tubos de drenaje se coloca una capa superior de 30 cm aprox. de arena lavada y se inunda con agua. De este modo, el suelo adquiere su consistencia. La humedad permanente y su elasticidad las obtiene el suelo para picadero gracias al efecto de capilaridad de la arena. La arena de encima de la capa superior evacua la humedad desde la capa de arena inferior a la superior. La constancia de la humedad del suelo en la capa superior se regula por medio de un sensor de presión en el registro de regulación. Cuando el contenido de humedad de la capa superior aumenta o disminuye debido a la evaporación o a la lluvia, se restablece automáticamente el nivel de agua preestablecido por Ud. La calidad del suelo del picadero puede establecerse individualmente. Cuanto más alto es el nivel de humedad bajo la capa superior, más duro es el suelo. De este modo puede adaptarse a las necesidades respectivas, para saltos y carreras más duro y para el adiestramiento más blando. El sistema funciona de modo idéntico para suelos de picaderos exteriores y para cubiertos: en los exteriores el sistema controla la función de drenaje y la irrigación del suelo y en los cubiertos la función de irrigación.
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